Me ha costado 42 años entenderlo y siento que aún no estoy 100% convencida... Siempre me ha costado tolerar el que las cosas no se hagan a la perfección... ya que constantemente persigo en mi vida, que todo se acerque a ese punto. ¿Pero a que costo? Hoy me desafío a comenzar a escribir este blog, sin tener ni idea como hacerlo, saliendo de mi zona de confort y abriéndome a la posibilidad de crear un contenido que pueda resultar valioso, para quienes resuenen con el. Estancada, cómoda y repetitiva, así podría definir como me siento hoy. También inquieta, ya que se que tengo la capacidad de ayudar y quiero acompañar a otros a mejorar en el ámbito de vida que se propongan. Así es que si hablamos de progreso, vamos a hacerlo! Sin ser guru en el tema, solo compartiendo mis conocimientos basados en mis vivencias personales, sin que sea perfecto. Porque si me pongo a buscar la perfección, jamás esto saldrá a la luz. Partamos... Siempre que veo como otras personas en mi entorno logran destacar...